TRAVESÍA AMANECER CAMPELLO 2019


Tres días después del Aquatrail del Cabo, el jueves tocaba volver a ponerse a remojo y nadar aprovechando el festivo nacional, conociendo otra de las travesías veraniegas de Alicante, la del Amanecer en Campello, organizada por Brotons haciéndola coincidir con el cross del mismo nombre que empezaba una hora antes en la arena de la playa del Rincón de la Zofra.
Aunque había mucho esfuerzo acumulado en el cuerpo, por la competición del domingo y por un entrenamiento de natación exigente el martes del que salí muy contento y motivado, la mañana de la competición no me noté muy cansado.
Llegué a la zona de recogida de gorro y chip en Salesianos con una hora de antelación y comprobé que Brotons sigue fiel a sus costumbres confeccionando bolsas. Camisetas sin alusión a la prueba pero sí a Campello, reutilizadas posiblemente de otras competiciones de la zona, tanto que según la talla elegida tenías un modelo u otro, en diferentes colores, gorros de pésima calidad sin mención alguna tampoco a la competición y solo para los que nadábamos 2000m (los chiquillos en sus 500m tenían que buscarse la vida) y guardarropa y avituallamiento a 300m de la salida y meta, esto último algo que no había visto nunca, acostumbrado a tener todo a mano en cualquier otra travesía.



Me junté allí con parte del equipo de Aquatic, Pascal y Juanmi, y mientras calentábamos descubrimos que la entrada y salida de la travesía obligaba a pasar por una zona pedregosa bajo el agua en la que era fácil tropezar o hacerse daño en los pies.
Cuando nos explicaron el recorrido, se acordó dar la salida desde el agua, pasando aquel tramo de piedras, aunque para llegar a la meta sí que tendríamos que pasar por allí igualmente.

Me situé a mitad del pelotón y cuando se dio la salida no tuve muchos problemas para nadar sin chocar con nadie y avanzar cómodamente. El mar estaba muy tranquilo pero los últimos días de levante habían dejado el agua muy turbia y con muchas algas en suspensión. Aun así, la visibilidad no era tan mala como en el Aquatrail del pasado domingo y pude nadar sin desviarme demasiado.



Empecé muy fuerte y aguanté a buen ritmo todo el camino en dirección a San Juan, pero cuando tocó dar la vuelta, de nuevo en paralelo a la playa, sentí que la respiración iba demasiado acelerada y que las piernas estaban cansadas. Había visto un par de veces a Pascal cerca de mí y en el giro creo que conseguí dejarlo atrás (buen síntoma, pensé, si podía igualar o mejorar su ritmo, me dije), pero pocos metros después, ya en dirección a Muchavista, empecé a perder velocidad y cuando lo vi adelantarme fui incapaz de seguir su estela. Lo intenté unos 100m, pero no había fuerzas y todavía tenía muchos metros por delante. Empecé a ser alcanzado por nadadores que había adelantado en el primer 1000 sin mucho esfuerzo, el ritmo bajó, según vi después en el reloj, a 2'/100m y casi sin fuerzas giré en la última boya encarando al fin la recta final hacia la meta sin energías para un último acelerón.

Me puse en pie antes de lo habitual, cansado, procurando no tropezar ni torcerme un tobillo en la orilla por culpa de las piedras (¿tanto costaba mover el arco 200m y evitar así aquello?) y traté de correr un poco cuando pisé al fin la arena de la orilla.






Paré el reloj en 36:07, en la posición 84 de 166, 28 de 56 en mi categoría, reventado y algo decepcionado con la marca. Bajar por tan poco el ritmo medio de 2'/100m en 1900m (a nadie de los que pregunté le midió más el recorrido) no entraba en mis planes, aunque supongo que con lo que acumulaba del domingo y el entrenamiento del martes no se podía aspirar a mucho más aquella mañana.



Pascal me esperaba en la meta, pues había llegado un minuto antes, a un ritmo que estoy seguro que podría aguantar 2000m más sin problema (no soy rival para él más allá de 1000m). Juanmi, por su parte, conseguía podio local, 2º, y de categoría, 3º, con tiempos y ritmos que están muy lejos de mis posibilidades.



Con algo más de calma, al día siguiente, me lo tomé con más deportividad. Con tanta fatiga acumulada estaba más que bien quedarse a mitad de tabla en la gral. y en mi categoría, y a solo un minuto de alguien tan bueno como el amigo Pascal. No era mal resultado. Además, no me dejaba tan cansado para la tarde del día siguiente como podría pensarse, para la bajada Hondón Aspe del viernes, pero eso ya os lo cuento en la próxima entrada del blog, que se me acumula faena este puente entre esto, la carrera de ayer y la travesía Xuquer Xtrem de mañana.

Os cuento cómo va todo en la próxima entrada del blog.
Gracias por estar ahí.
Saludos.

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