ACUATLÓN PLAYA DE XERACO 2018



El mes acuático sigue avanzando y el segundo domingo de julio tocaba probarse en el acuatlón de la playa de Xeraco. Ya había participado en competiciones que combinan natación y carrera el año pasado cuando corrí el acuatlón de Campello pero la prueba del pasado fin de semana era la primera en que la carrera era por asfalto y había que utilizar dos veces una zona de transición de forma similar a los triatlones. Esto me generaba muchas dudas y suponía, al mismo tiempo, un incentivo más que me animaba a competirlo sin importarme el madrugón ni conducir más de una hora hasta llegar a la playa de Xeraco en Gandía.

Mar en calma al llegar a Xeraco. La cosa cambiaría después...

Allí me reuní con mis compañeras de CN Acuatic Alicante Laura y Cristina y después de echar un vistazo al terreno pude hacerme una idea de cómo transcurriría la competición. El acuatlón comenzaría con 2.5km de carrera casi sin giros y totalmente llanos. Después llegaría el turno de la natación, 1000m recorriendo un circuito en forma de pirámide invertida señalizado únicamente por dos boyas que delimitaban el tramo en paralelo a la playa y la competición terminaría con una vuelta más a la carrera recorriendo los mismos 2.5km iniciales.



Había muy pocos participantes, no más de 140 según pude ver cuando busqué mi nombre en el listado de inscritos para localizar mi dorsal. Mucho triatleta y cuerpos muy trabajados de hombres y mujeres que dejaban adivinar mucha experiencia en este tipo de competiciones. ¿Dónde me había metido? ¿Tocaba pelear por no cerrar la competición?

Mi inexperiencia quedaba clara cuando abrieron la zona de transición para dejar en la caja asignada a mi dorsal todo lo necesario para realizar el paso de la carrera a la natación (y al revés, después) ¿Qué dejaba allí? ¿En qué orden? Cristina me echó un cable en este asunto al tener experiencia en triatlones. Gafas, gorro, unas gafas de repuesto por si la goma decidía jugármela precisamente esa mañana, botellín pequeño de agua y una toalla muy pequeña y fina por si fuera necesario limpiar algo.




Había llegado con tiempo de sobra así que después pude calentar un rato con mis dos compañeras de club, algo muy importante esa mañana, pensé, con solo 2500m de carrera (dos veces) que seguramente serían muy rápidos.
No tardé en empezar a sudar abundantemente. Hacía muchísimo calor y la ropa de triatlón que estrenaba ese día (lo de no estrenar nada un día de carrera...para otra ocasión xD) tenía la sensación de que no transpiraba todo lo que habría querido, aunque aparentemente el tejido era bueno.

Calentando y sufriendo ya los calores de aquella mañana

No tenía clara la estrategia a seguir. ¿Me lanzaba a correr a tope nada más empezar? Solo eran 2.5km, no podía ser tan grave salir muy rápido, ¿no? O, mejor, ¿reservaba? En la línea de salida, con la cuenta atrás en marcha, seguía sin tenerlo claro. La natación era mi punto débil, así que ¿por qué no tratar de ganar tiempo en la carrera?

Arranque de la prueba, con un giro pocos metros después de la línea de salida

Dicho y hecho. Arrancábamos y en pocos metros girábamos a la izquierda para tomar poco después un par de curvas que ya nos dejaban en la larga recta principal del recorrido. Salí muy rápido. Demasiado. En el primer vistazo al Garmin ya tenía claro que seguramente me había excedido. ¿¡Un ritmo superior a 4'/km!? Solté el acelerador, pero no tanto como habría sido recomendable y seguí avanzando muy rápido, tanto que el primer pitido del reloj señalizando el paso del km 1 sonó indicando un tiempo de 4:04. De locos. No correría a ese paso ni un solo mil en una carrera de 5000 y ahí estaba, en un acuatlón corriendo casi por debajo de 4 minutos el km.



La cosa no mejoró mucho en el tramo de vuelta después del cambio de sentido por un parque al final del recorrido. Frené, pero el segundo mil volvió a pasar muy rápido, en 4:15. Todavía quedaban 500m antes de llegar a la transición y ahí sí que me contuve y bajé el ritmo. Tal como iba, si paraba sin frenarme un poco no iba a tener fuerzas para cambiarme rápidamente y salir a nadar.



Completé la carrera en 10:41 dejando el ritmo medio de este primer tramo del acuatlón en 4:12/km y rápidamente busqué mi cajón. Al quitarme las zapatillas una de las plantillas se salió y perdí algo de tiempo dejándolas listas para la siguiente carrera. Bebí un poco (no había avituallamiento hasta terminar la natación) y salí hacia la playa corriendo por la arena.
Iba con el pulso muy acelerado y la carrera hasta la orilla no ayudó a mejorar la sensación de agobio mientras me ponía el gorro y las gafas.

Atención a mi cara saliendo de la primera transición

Echando un vistazo al tiempo en el reloj corriendo hacia el mar

Mar movido para el arranque del tramo a nado

Una vez en el agua pude comprobar que la bandera amarilla no ondeaba sin motivo. Las olas hacían muy incómodo el inicio del recorrido, un triángulo, una pirámide invertida, nadando en sentido contrario a las agujas del reloj. El oleaje había transformado el fondo marino en una superficie muy irregular los primeros metros y no fue posible ni caminar de forma seguida ni empezar a nadar de forma constante hasta que conseguimos avanzar muchos metros.
En este punto de la competición me alcanzó Cristina, que me saludó y a la que todavía no sé si alcancé a devolver el saludo o solo le dediqué un gesto como diciendo "madre mía, que duro está siendo esto. Sigo a lo mío"

Cuando al fin pude nadar de forma fluida no me encontré demasiado flojo, para mi sorpresa. Con la bajada de temperatura estando sumergido en el agua también desapareció un poco el agobio inicial. No había mucha visibilidad, pero tampoco nadaba pegado a muchos nadadores así que rápidamente alcancé un ritmo cómodo y sin desviarme demasiado llegué a la primera boya y giré, nadando entonces en paralelo a la playa. Agradecí el baño y el frío del mar, sintiendo las pulsaciones cada vez más bajas, y me permití acelerar un poco. Por desgracia, en algún momento me desorienté y perdí la referencia de la única boya que habría a continuación, a lo lejos, indicando el giro hacia la playa en diagonal. Tuve que corregir rápidamente el camino pero me encontré con fuerzas para llegar en poco tiempo a la boya y entrar de nuevo en el recorrido oficial. Con la playa cada vez más cerca aceleré, intentando recuperar el tiempo perdido en el desvío, y cuando por fin pisé la arena me di cuenta que tal vez aquel acelerón final sobraba. Quedaba todavía un tramo de carrera por la playa, por arena blanda de nuevo, hasta la zona de transición.

De vuelta al asfalto

Aquello volvió a poner mi corazón del revés. Saludé a Rafa, marido de Laura (varias fotos de esta entrada son suyas :)), me quité algo de arena de los pies gracias a la colaboración de un voluntario que había a la entrada de la zona de transición con una manguera y busqué lo más rápido que pude mi cajón, completando así la parte acuática de la carrera, los 1000m, en unos 20 minutos.
Bebí la mitad de la botella de agua que me quedaba, me coloqué de nuevo el porta dorsal (nota mental: tal vez irías más rápido si no lo desabrochas y te lo quitas y pones por los pies) y, tardando más que la primera transición salí disparado hacia la carrera, cansadísimo y con el pulso demasiado alto.

Todavía 2.5km de carrera por delante.

El agua del avituallamiento, justo al inicio de la carrera, estaba fría (¡menos mal!) y al haber bebido algo en mi cajón pude permitirme echarme la mitad por la cabeza para refrescarme poco después de empezar a correr.
Tal como imaginaba, el exceso de velocidad corriendo en la primera parte ("primer segmento", dirían los que entienden de esto, ¿no? xD ) sumado a un tramo de natación no demasiado malo, peleado al principio a contracorriente y demasiado acelerado al final, más una carrera por la arena hasta la zona de transición pasaban factura en aquel momento.

Las pulsaciones no bajaban de 180, las piernas se sentían pesadísimas y mi sensación era de estar corriendo muy lento y con muchísimo esfuerzo. Tardé en atreverme a mirar el Garmin y cuando lo hice me sorprendí al ver un ritmo de 4:25/km aunque tuve claro que no iba a aguantarlo toda la carrera. El calor resultaba asfixiante y el corazón empezaba a latir peligrosamente cerca de las 190ppm.
Intenté aguantar el ritmo hasta el parque, hasta el cambio de sentido, y lo conseguí pero desde ese punto sentí que era imposible seguir a aquella velocidad.



La recta de vuelta se hizo eterna. Conseguí pasar el primer km en 4:28 (no apostaba ya ni por mantener 4:45/km) pero el segundo estaba claro que iba a ser más lento. En cada esquina o pequeña rotonda esperaba tener por fin a la vista el arco de meta pero parecía que no llegaba nunca.
El Garmin registró el km 2 más lento que el anterior, en 4:39, algo que no me importó pues yo solo me fijé en que eso significaba que, por fin, ya solo quedaba 500m de carrera. Me dije que el ritmo medio del segundo 2500 del acuatlón podía dejarlo por encima de 4:40/km y aceleré. No demasiado, la verdad, solo hasta 4:30/km, pero lo suficiente para llegar antes de 45 minutos, según vi cuando tuve cerca, por fin, la meta.

Al borde del infarto, conseguí cruzar la línea de llegada en 44:35 y sin datos de tiempo real tocaba echar un vistazo a la clasificación (ÉSTA) para ver los tiempos de cada tramo, posiciones durante la competición y cuánto tiempo perdí en cada transición
Acabé la primera carrera bastante rápido, posición 66 de la general, pero perdí muchísimo tiempo cambiándome y salí al agua con casi 40 puestos perdidos (¿¡cómo se puede cambiar uno tan rápido!?) En el mar no se me dio muy mal y cuando llegué a la 2ª transición había recuperado puestos y salía en la posición 78 después de ser, de nuevo, muy lento cambiándome. Recuperé tres posiciones más durante la carrera (éramos muy pocos y ahí sí que fui consciente de estos tres adelantamientos) y conseguí, finalmente, terminar la competición en el puesto 75 de la general entre 131 participantes (pocos, pero era récord de inscritos, dijeron), 27 de 39 en mi categoría.



Con el nivel que vi en la prueba (alucinaba viendo al primero, que en 34' lo tenía hecho) entre tanto triatleta y competidor experimentado en este deporte, haber conseguido quedarme tan cerca de la media y no en el último bloque era para estar satisfecho, siendo mi primer acuatlón.



En cuanto a mis compañeras, Cristina entraba pisándome los talones, medio minuto después (tremendo, lo fuerte que corre) y Laura, que temía ser ella quien cerrara la competición, conseguía un resultado mucho mejor de lo esperado (y, por supuesto, no entraba la última ;) )




El avituallamiento final era muy completo, con bebida de sobra, fruta, dulces... Una prueba, en resumen, para repetir, en la que solo cambiaría, para hacerla casi perfecta, la hora de salida (una hora antes bastaría) , añadir alguna boya más señalizando el recorrido a nado y la posibilidad de usar algunas duchas después, aunque si miramos el precio de la inscripción (he ido a travesías a nado, sin carrera, pagando muchísimo más) en general el balance es muy bueno y convierten el acuatlón de Xeraco en una prueba obligatoria para el año que viene, en el que con algo más de rapidez en las transiciones (ya tengo claro cómo ganar unos segundos respecto a esta primera prueba) y dosificando mejor el esfuerzo, sin el acelerón brutal del primer mil, podré dejar, seguro, el tiempo final más cerca de los 40'. Si el mar acompaña y no está tan movido como esta edición, mejor que mejor.



Ahora toca pensar en la siguiente etapa acuática de julio. Tenía previsto para el próximo fin de semana nadar la travesía Heartbreak Benidorm Playa de Levante, 2900m, y no voy a fallar pero, además, aprovechando mis vacaciones y lo mucho que estoy disfrutando nadando en el mar, me he dejado convencer por mis compañeros de Aquatic Alicante y el sábado también nadaré compitiendo en la travesía Playa del puerto de Sagunt en su versión de 2200m. Obviamente, una de las dos no la nadaré al 100%, pero no tengo claro todavía cuál. Tal vez me reserve para el domingo, por la distancia de la de Benidorm, aunque admito que los 2200 de Sagunt, si el día sale bueno, serán tentadores para probar a nadar al máximo.
Ya veremos cómo me organizo y qué decido al final.

Os lo cuento en la próxima entrada del blog.
Gracias por estar ahí.
Saludos.

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