15KM GRAN FONDO VILLA DE PATERNA 2019



El camino a Behobia San Sebastián y su pobre preparación por mi parte me llevó el pasado domingo a Paterna, a tachar de la lista de carreras pendientes la última de las cuatro grandes valencianas de 15km junto a Siete Aguas, Massamagrell y la nocturna de la capital. Una distancia, como he dicho en otras ocasiones, muy popular en Valencia pero inexistente en Alicante, siendo, en mi opinión, una competición perfecta, a medio camino entre el medio maratón y el 10k, sin la agonía de los últimos km del primero ni la explosividad prolongadísima del segundo. (Claro, que si recordamos que aquí no hay quien organice decentemente una media o 10k oficiales de la ciudad... como para pensar en otra distancia más)

Compartía viaje de nuevo con mi amigo Ramón, aficionado como yo a este tipo de pruebas (de hecho, 3 de las 4 carreras mencionadas las hemos corrido juntos), lo que hizo que el camino a Valencia fuera más ameno, poniéndonos al día y comentando futuros proyectos deportivos.



Tocaba madrugar, si queríamos aparcar con tiempo de sobra. Habiendo trabajado un par de veces en el centro de la ciudad, sabía lo difícil que era encontrar sitio cerca de la salida, pero no imaginaba que con la carrera en sus calles tardaríamos casi media hora en dejar el coche más o menos cerca (a 10-15', creo). Con 25 ediciones a sus espaldas, la organización tal vez debería haberse dado cuenta ya de que las zonas de aparcamiento que recomiendan son claramente insuficientes para la cantidad de participantes de la carrera. Nosotros conseguimos aparcar, al final, una hora antes del inicio. No sé qué hicieron todos los coches que vimos llegar unos 15' después.



Con la bolsa del corredor y el dorsal en nuestro poder, tocaba calentar un poco, mientras descubríamos que aquello no era precisamente llano. Revisando el circuito, el recorrido recordaba al de Massamagrell. Toboganes por el centro, salida larga y cuesta arriba por un polígono industrial y una zona residencial y vuelta a la salida callejeando muy poco. En mi estado de forma actual, poco veloz y menos resistente, tocaba ser precavido y asumir que con aquel perfil tal vez no podía aspirar ni a un ritmo medio de 5:05'/km al acabar la carrera.

Pasar por el ayuntamiento de Paterna y no por trabajo. Así sí.

Mi compañero de aventuras deportivas y yo, con cara de...
"¿quién nos mandaría venir hasta aquí para correr 15km?" (mereció la pena, al final)

El calentamiento resultó más bien escaso, pues tanto Ramón como yo preferimos reservar fuerzas para las cuestas paterneras y después de buscar hueco en el pelotón de salida entre unos 2000 corredores, bastante atrasado yo y algo más Ramón, que me animaba a lanzarme a por todas en la carrera, sonó el disparo de salida y echamos a correr.

No me notaba en mi mejor momento físico, aunque sí tenía muchas ganas de correr aquella mañana. El ambiente festivo de la salida, con tantos clubes valencianos allí (mención especial a la marea humana de los locales Paterna Runners) y muchos vecinos animando en la salida terminaron de animarme. El inicio de la carrera, cuesta abajo, permitía ganar segundos al crono, aunque callejeando los dos primeros km sin que se estirara del todo el grupo era difícil correr con comodidad. Aun así, en el paso por el 2000 el ritmo medio era más rápido de lo esperado, por encima de 5'km, mientras cruzábamos la meta en sentido contrario a la salida y nos dirigíamos a las afueras de Paterna por la Calle Mayor (nota para amantes de los ochenta y viejunos cuarentones como yo: En esa calle nació Antonio Ferrandis, paternero ilustre, el Chanquete de Verano Azul y protagonista de la primera película española oscarizada)

Primeros metros



Empezaba un tramo de suaves subidas y bajadas en el que me dije que tocaba olvidarse del reloj y disfrutar de la que probablemente sería la única zona con público del circuito. Había visto en Wikiloc el recorrido y sabía que lo más duro empezaba a pocos km, en la salida de la ciudad y entrada al polígono industrial Fuente del Jarro.

No me pareció tan exigente, aunque sí algo pesado por las vistas, a la derecha el polígono, a la izquierda las vías del tren. Sentía que iba perdiendo algo de velocidad, pero confiaba en los segundos ganados en los primeros km y una posible ganancia de tiempo a partir de la mitad del recorrido, cuando empezaríamos a bajar, en teoría, con comodidad durante muchos metros.

Cuando ya me había convencido de que aquello no era tan duro como lo pintaban, por lo que escuchaba a otros participantes, dejamos atrás el polígono industrial y llegamos a la zona residencial de La Cañada. Ahí, por fin, la carrera se hacía merecedora del nombre "rompe piernas" que tanto había escuchado. Los caminos estrechos entre chalets y casas de campo no daban respiro, subiendo sin parar hasta la parte más alta del recorrido, un tramo algo más urbanizado de La Cañada.

Empezaba a necesitar urgentemente que llegara el final de la subida, pues si bien en el centro de la ciudad y en Fuente del Jarro me había movido más o menos rápido, sin forzar, y sin demasiado sufrimiento, a mitad de carrera y con tanta subida empezaba a notarme demasiado justo de fuerzas.

Powered by Wikiloc

En el paso por el km8 me atreví a mirar el reloj y descubrí que no iba tan mal, después de todo. 40' exactos. Teniendo en cuenta que poco después el recorrido iba a ser descendente, acabar antes de 1:15, a más de 5'/km, era posible, algo con lo que no contaba ni esperaba cuando llegué a Paterna por la mañana y menos en mis condiciones actuales, de corredor tortuga.

Allá por el km 8.4 terminábamos por fin el ascenso y empezaba la parte "fácil" del recorrido, deshaciendo camino, primero en paralelo a la subida por la Cañada, con un inesperado tramo de tierra que me frenó un poco y en el que algunos corredores descalzos se veían forzados a caminar, y después de nuevo por el polígono industrial hacia Paterna.



Decidí no tomar el gel que llevaba en el cinturón. Los supuestos beneficios del potingue dulzón no merecían la pena, me dije, sintiéndome con fuerzas para acelerar un poco sin necesidad de ayudas que podrían caer como una bomba en el estómago. Me dejé llevar cuesta abajo, al principio, empezando a sentir el calor de la mañana (menos mal que había más avituallamientos de lo normal y muy bien situados), y subí el ritmo en los tramos con perfil más favorable, encadenando sin problema varios km entre 4:38 y 4:45/km

Saliendo del polígono industrial, con solo dos o tres km por delante, ya tenía claro que el ritmo medio bajaba de 5'km en la carrera. Corría mucho mejor de lo esperado. Entre la llegada a la ciudad, con muchísima animación de nuevo, la sensación constante de ir adelantando corredores y, otra vez, un perfil a nuestro favor, cuesta abajo, antes de acabar ya di por buena la carrera de esa mañana.



El último km, sobre todo en su parte final, subía sin piedad otra vez, pero la cercanía de la meta y los ánimos del público terminaron de darme fuerzas. Iba a terminar, seguro, unos dos minutos por debajo de 1:15, todo un éxito para mí, así que solo quedaba ver el crono final.

Un último acelerón hacia la meta tratando de no ver (no lo conseguí) el 1:13 real en el Garmin y paré reloj oficial en 1:14:02, 1:13:04 real. Con un circuito así, las referencias de carreras largas y llanas no eran fiables así que había que ver la clasificación para hacerse una idea de cómo había ido la carrera realmente. El resultado, mejor de lo esperado: 532 de 1682, 251 de 613 en mi categoría y 528 de 1308 hombres.

No comment

Un último esfuerzo





Poco después, mientras me recomponía un poco en un avituallamiento más bien escaso, en mi opinión, me reunía con Ramón, con el que coincidí en las impresiones sobre la carrera. Un circuito muy bueno para nuestro objetivo cercano, Behobia, exigente por su perfil y que compensaba lo poco atractivo del 60% del recorrido con la animación en las calles y la participación. Una carrera a la que podríamos volver, dijimos, recordando lo quemados que salimos de Massamagrell (nunca mais jajaja)

Muy lejos de mi mejor momento, pero no tan desastroso al final como pensaba.

Estadísticas de TopRun, siempre más completas que otros cronometradores.

Si no es postureando, me da a mí que los podios... de lejos xD



Viendo el resultado de Paterna y que hay 3 semanas todavía por delante antes de Behobia San Sebastián quién sabe, tal vez es posible acabar dignamente el próximo día 10. Tardé solo un par de minutos más que el año pasado en Massamagrell, con menos desnivel acumulado según he visto en mis registros de Wikiloc, así que puede ser que, aunque esté en mucha peor forma, un ritmo medio similar al del pasado domingo no sea tan difícil de conseguir (para lo que hemos quedado...)



Ahora sí, fin de competiciones, a acumular km y sacar algún entrenamiento de calidad, aunque sea machacándome un poco en las cuestas del Castillo, un circuito que tengo a mano y que no me parece mala opción para hacer piernas y corazón de cara a los 20km del mes que viene y las cuestas donostiarras. Todavía puedo correr un par de tiradas largas, 15-18km como máximo, metiendo algo de cuestas (ya tengo claro el circuito) y después... 1) Disfrutar del viaje, reunido 2 años después con el mismo grupo que tanto disfrutó de París y su maratón y 2) Mantener la calma y no desfondarme allí antes de tiempo, que una carrera con más de 30000 participantes y el ambiente que la ha hecho famosa es para disfrutarla, ante todo.

Nos leemos de nuevo en la crónica de Behobia en unas semanas.
Gracias por estar ahí.
Saludos.

Comentarios

  1. Que grande el recuerdo, maldito Paterna. Me quedo cin: a la derecha el polígono, a la izquierda las vías del tren

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    1. Precioso entorno poligonero jajaja. Aun así, me gustó echar el viaje y correrla. En breve Behobia Galllllllllllllllllllllllllllllllllllllllll... A ver si estas 3 semanas puedo ganar algo de velocidad y fondo y no muero el día 10 jajaja

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